
Y viva el ser dueño y señor de nuestros actos.
Y viva el no acatar, el no ceder, el no saber leer
las cosas vanas que nombramos.
¿Cuántas podría ser? ¿De qué lado de la orilla? Sólo cuerpo en espejo de otro cuerpo. Vos sabés. Mujer y más mujer. Andá leyendo.
Callarás, simularás
y tranquilos nos dejarás.
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